Una entrega navideña al otro lado de la madriguera
Navidad en el país de las maravillas combina el imaginario de Lewis Carroll con una aventura festiva centrada en San Nic. La historia comienza cuando una carta de la Princesa de Corazones llega con retraso, justo en Nochebuena. Aunque el tiempo apremia, San Nic decide atender la solicitud y emprende el viaje hacia Wonderland acompañado por sus renos.
La llegada no resulta sencilla. En lugar de encontrar un reino preparado para celebrar, San Nic se topa con una Reina de Corazones que rechaza la Navidad y siente una particular aversión por los regalos. Ese punto de partida coloca la tradición navideña frente a una autoridad que ha convertido el rechazo de la celebración en una regla para todo su entorno.
La propuesta toma personajes reconocibles del universo de Alicia en el país de las maravillas y los incorpora a una historia original de temporada. Alicia participa en el intento de ayudar a San Nic, mientras que el Sombrerero Loco aparece reinterpretado como un anfitrión de fiestas de té con inclinación por la moda y los renos. La Liebre de Marzo y otros habitantes de Wonderland completan un escenario donde lo absurdo y lo festivo conviven de manera natural.
Un cuento sobre regalos, memoria y espíritu navideño
El conflicto no depende únicamente de entregar un obsequio. La aventura también plantea la relación entre una celebración rechazada y una herida del pasado vinculada con una carta que no llegó a tiempo. A partir de esa idea, la película presenta el viaje de San Nic como una oportunidad para acercarse a la Reina de Corazones y entender qué se encuentra detrás de su actitud.
El elemento distintivo está en el cruce de dos tradiciones literarias y navideñas: el País de las Maravillas se convierte en el destino de una misión que normalmente recorrería pueblos, chimeneas y paisajes invernales. La producción parte del libro infantil escrito por Carys Bexington e ilustrado por Kate Hindley, y conserva una orientación familiar dentro de una aventura animada con canciones, personajes excéntricos y giros festivos anunciados por sus responsables.
Para quienes buscan una historia navideña dirigida al público familiar, la película puede resultar especialmente atractiva por su mezcla de fantasía clásica y humor de temporada. Su interés se encuentra en observar cómo San Nic, Alicia y sus aliados intentan recuperar la Navidad en un reino que ha decidido apartarla, sin abandonar la identidad disparatada asociada con Wonderland.
La dirección de Peter Baynton sitúa el relato en un universo visual inspirado en la estética de un libro ilustrado, mientras que las voces de Gerard Butler, Emilia Clarke y Simone Ashley dan vida a San Nic, la Reina de Corazones y Alicia. El resultado anunciado es una aventura de animación que utiliza personajes conocidos para contar una historia propia sobre la importancia de la generosidad y la posibilidad de cambiar la manera en que se entiende una celebración.


















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